Canción de otoño
siento un temblor desconocido
el frío me corrompe
creo que el ser del equinoccio
quiere mi alma
¿en que zona recóndita iré a recluirme?
¿qué orillas me protegerán de caer
al infinito?
El resplandor. El resplandor con el que se lucha en vano, pues se golpea en la nada. Las brasas de la noche, de lo sagrado, grabadas en el pecho, que no terminan, no se callan.